ADHD
Trastorno de Hiperactividad/Déficit de
Atención
Las personas jóvenes con trastorno de hiperactividad/déficit de
atención por
lo general son muy activas, no pueden poner atención y son
impulsivas. Además
tienden a ser propensos a los accidentes. A los niños o
adolescentes con
trastorno de hiperactividad/déficit de atención no les va bien en
la escuela o
incluso reprueban, a pesar de su inteligencia normal o superior.
Al trastorno de
hiperactividad/déficit de atención a veces se le conoce como
ADHD.
Literalmente, hiperactivo significa "muy activo", pero el
término no nos dice
mucho en realidad, ya que el nivel de actividad de los niños a los
que se le
llama "hiperactivos" varía mucho. Para algunos niños, el síntoma
más obvio puede
ser problemas para poner atención por mucho tiempo. Para otros, la
dificultad
principal será la hiperactividad o la conducta
impulsiva.
Así que hay dos tipos de niños hiperactivos - aquellos que son
principalmente
hiperactivos o impulsivos y aquellos que son predominantemente
distraídos.
Algunos tendrán mezclas de los dos tipos.
¿Cuáles son las causas del ADHD?
Existen aún muchas teorías diferentes sobre la causa verdadera del
ADHD.
Hasta la década de los 70s, los expertos creían que muchas de
estas personas
habían sufrido algún tipo de daño cerebral o que el cerebro tenía
algún otro
trastorno.
Sin embargo, recientemente se ha puesto en claro que el problema
no es la
estructura del cerebro misma. En lugar de eso, los investigadores
han estado
estudiando la química del cerebro - en especial aquellas
substancias que ayudan
a transmitir mensajes (llamadas neurotransmisores) dentro del
cerebro, como la
dopamina, norepinefrina y serotonina. Si uno o más de estas
sustancias se
encuentra en poca cantidad, o por alguna razón no está haciendo su
trabajo, eso
produciría muchas de las señales y síntomas del ADHD.
¿El ADHD se hereda?
Ahora sabemos que el ADHD es más como un "asunto familiar". En el
presente,
los especialistas están de acuerdo en que por lo menos del 30 al
40% de los
niños diagnosticados con ADHD tienen parientes con el mismo tipo
de problema.
Sin embargo, esto no significa que todos los niños de una familia
tendrán ADHD
En la mayoría de las familias con ADHD, por lo general sólo hay un
niño que
muestra estos síntomas y señales.
¿Qué tan común es un trastorno de hiperactividad/déficit
de atención?
El trastorno de hiperactividad/déficit de atención se encuentra
en casi 1
niño de cada 20. Los estudios muestran que el número de chicos con
trastorno de
hiperactividad/déficit de atención supera al número de chicas con
el trastorno
en una relación de tres a uno. Los niños y adolescentes con
trastorno de
hiperactividad/déficit de atención están en riesgo de sufrir
muchos otros
trastornos mentales.
Alrededor de la mitad de los jóvenes que sufren el trastorno
de
hiperactividad con déficit de atención además sufren un trastorno
oposicional o
de la conducta, y alrededor de una cuarta parte presenta un
trastorno de
ansiedad. Hasta un tercio sufre de depresión y alrededor de una
quinta parte
padece una discapacidad del aprendizaje. Algunas veces los niños o
adolescentes
tendrán dos o más de estos trastornos además del trastorno de
hiperactividad con
déficit de atención. Los niños con trastorno de hiperactividad con
déficit de
atención además están en riesgo de desarrollar trastornos de
personalidad y
abuso de sustancias cuando sean adolescentes o adultos.
El trastorno de hiperactividad con déficit de atención es una de
las
principales razones por las cuales los niños son canalizados a los
servicios de
la salud mental. Los niños son más propensos a ser canalizados
para el
tratamiento que las niñas; en parte, porque muchos niños con
trastorno de
hiperactividad con déficit de atención tienen además un trastorno
de la
conducta. Los servicios de salud mental y educación especial
requeridos para los
niños y adolescentes cuestan millones de dólares cada año Los
pocos logros y la
pérdida de productividad pueden costar mucho más a esas personas y
sus
familias
¿Cómo se hace el diagnóstico?
El diagnóstico no es algo simple, y puede requerir a más de un
especialista.
Es un error hacer un diagnóstico rápido y tratar de intervenir
antes de que se
conozcan todos los hechos. La evaluación debe ser hecha por
pediatras y/o
neurólogos con experiencia en problemas de conducta y desarrollo,
profesionales
autorizados de la salud mental, médicos generales y familiares
especialmente
capacitados, o por un equipo de profesionales de todas estas
especialidades.
Para el diagnóstico es importante:
- Explorar todas las posibilidades que pueden explicar las
conductas del niño.
- Encontrar si hay algún otro problema adicional como problemas
de
aprendizaje, trastornos de conducta, depresión, ansiedad o varias
enfermedades
físicas.
- Conocer la estructura familiar, la situación en el salón de
clases, y
cualquier condición o problema especial.
- Tener una buena idea de la habilidad para pensar y las
habilidades
académicas del niño.
Examen físico
Un examen físico completo, incluyendo oído y vista, es muy
importante para
excluir ciertos problemas médicos. También es importante averiguar
si el niño
tiene dificultades de desarrollo como: problemas con habilidades
motrices,
memoria, recordar cosas en secuencia, escuchar y hablar, o
reconocer y
reproducir imágenes y símbolos.
Problemas de aprendizaje
Probablemente la condición más importante además del ADHD es
algún tipo de
problema o discapacidad del aprendizaje. Entre el 40 y el 60% de
los niños con
ADHD tendrán dificultades académicas en la escuela, y muchos otros
tendrán
problemas para producir trabajos escolares (como grandes
cantidades de escritos
o exámenes con límite de tiempo). El ADHD es una causa muy común
de malos
resultados escolares desde preescolar hasta la universidad y
maestría - e
incluso en el mundo laboral.
El tratamiento para el ADHD
Las terapias estándar para el ADHD incluyen enfoques educativos,
psicológicos
y conductuales, y medicamentos.
¿Qué ayuda hay disponible para las
familias?
Muchos tratamientos, algunos con base científica y algunos sin
ella, han sido
recomendados para los niños y adolescentes con trastorno de
hiperactividad con
déficit de atención. Los mejores tratamientos comprobados son los
medicamentos y
los tratamientos de conducta.
Medicamentos
Los fármacos más usados para tratar el trastorno de
hiperactividad/déficit de
atención son los estimulantes, como las anfetaminas (Dexedrina,
Dextrostato,
Desoxina), metifenildato (Ritalín), y pemolina (Cylert). Los
estimulantes
incrementan la actividad en las partes del cerebro que parecen
estar con menos
actividad en los niños y adolescentes con trastorno de
hiperactividad con
déficit de atención. Los expertos creen que esta es la razón por
la cual los
estimulantes mejoran la atención y reducen el comportamiento
impulsivo,
hiperactivo o agresivo. Los individuos pueden responder mejor a un
medicamento
que a otro. Por ejemplo, la clonidina (Catapres) se usa con
frecuencia, aunque
su eficacia no ha sido comprobada por completo.
Algunos antidepresivos pueden funcionar también para algunos
pacientes. Los
tranquilizantes como la tioridazina (Mellaril) también se ha
demostrado que
funcionan para algunos jóvenes. Se debe tener cuidado al recetar y
monitorear
todos los medicamentos. Estos medicamentos no son los únicos que
pueden
recetarse para este trastorno. Como la mayoría de los
medicamentos, los que se
utilizan para tratar el trastorno de hiperactividad con déficit de
atención
tienen efectos secundarios.
Mientras están tomando estos medicamentos, algunos niños quizá
pierdan peso,
tengan menos apetito, y crezcan más lento de manera temporal.
Otros pueden tener
dificultades para dormirse. Sin embargo, muchos doctores creen que
los
beneficios de estos medicamentos compensan los posibles efectos
secundarios. Los
efectos secundarios que sí ocurren muchas veces se pueden manejar
al reducir la
dosis.
Tratamientos del comportamiento
Los tratamientos del comportamiento
incluyen:
- Instrucción para los padres y maestros sobre cómo manejar y
modificar el
comportamiento de niños o adolescentes, como premiar los buenos
comportamientos.
- Tarjetas de reporte diarias para vincular los esfuerzos entre
la casa y la
escuela (en donde los padres recompensan a los niños o
adolescentes por buen
desempeño y comportamiento escolar).
- Programas de verano y de sábados
- Salones especiales de clases que utilizan modificación del
comportamiento
intensiva.
- Auxiliares de salón de clases especialmente entrenados.
Es claro que tanto los estimulantes como el tratamiento de
comportamiento
pueden ser útiles al principio (algunas semanas o meses). Sin
embargo, no se
sabe cuánto duran los beneficios.
El Instituto Nacional de la Salud Mental del gobierno federal está
apoyando
la investigación sobre los beneficios a largo plazo de varios
tratamientos, así
como investigación para determinar si la medicación y el
tratamiento del
comportamiento son más efectivos de manera combinada. También
hay
investigaciones sobre nuevos medicamentos y otros nuevos
tratamientos.
Un niño o adolescente que necesita tratamiento o servicio y su
familia pueden
necesitar un plan de atención basado en la gravedad y la duración
de lo
síntomas. Donde sea posible, este plan se debe desarrollar con la
familia,
proveedores de servicio y un coordinador de servicios, el cual es
referido como
un administrador de caso. Siempre que sea posible, el niño o
adolescente
participa en las decisiones.
Juntar todos los apoyos y servicios diferentes en un plan de
atención para un
niño y familia en particular comúnmente se conoce como "sistema de
atención". Un
sistema de atención está diseñado para mejorar la habilidad del
niño para
funcionar en todas las áreas de la vida - en casa, en la escuela y
en la
comunidad.
Adultez
Muchas señales y síntomas de ADHD pueden persistir en la edad
adulta,
incluyendo la inquietud, la desorganización, el ser impulsivo y
tener
dificultades sociales. Los adultos aún pueden tener:
- Una tendencia a distraerse fácilmente.
- Hiperactividad, por lo general en la forma de inquietud.
- Cambios de humor (que con frecuencia se convierte en el síntoma
principal en
adultos).
- Incapacidad para terminar las cosas.
- Un temperamento fuerte, con poca tolerancia al estrés.
- Dificultades para llevarse bien con la esposa, compañeros de
trabajo y otras
personas importantes en sus vidas.
¿Qué más pueden hacer los padres?
Cuando se trata del trastorno de hiperactividad con déficit de
atención, los
padres y otros responsables deben tener cuidado de no llegar a
conclusiones
apresuradas. Un nivel alto de energía por sí solo en un niño o
adolescente no
significa que él o ella tenga un trastorno de hiperactividad con
déficit de
atención. El diagnóstico depende de si el niño o adolescente se
puede enfocar lo
suficientemente bien para completar las tareas que son apropiadas
a su edad e
inteligencia. Esta habilidad es más probable que la note un
maestro. Por
consiguiente, la contribución de los maestros se debería tomar en
serio.
Si los padres o responsables sospechan de un trastorno
de hiperactividad con
déficit de atención, ellos deberían:
- Hacer una cita con un psiquiatra, psicólogo, neurólogo infantil
o pediatra
del comportamiento para solicitar una evaluación. (Pídale una
referencia al
doctor del niño).
- Si al joven se le diagnostica el trastorno de hiperactividad
con déficit de
atención, sea paciente. El trastorno puede tomar mucho tiempo para
que mejore.
- Infunda un sentido de competencia en el niño o adolescente.
Promueva sus
fortalezas, talentos y sentimientos del valor de su persona.
- Recuerde que, en muchas ocasiones, el fracaso, la frustración,
el
desaliento, la baja autoestima y la depresión, causan más
problemas que el
trastorno en sí mismo.
- Obtenga información precisa de bibliotecas, líneas de atención
telefónica u
otras fuentes.
- Haga preguntas sobre tratamientos y servicios.
- Hable con otras familias en la comunidad.
- Encuentre organizaciones de redes familiares.
Adaptado con permiso de material publicado por la National Mental
Health
Association (Asociación Nacional de la Salud Mental).