Trastorno Bipolar
Trastorno Bipolar
El trastorno bipolar, también conocido como enfermedad
maniaco-depresiva, es un trastorno en el cerebro que causa cambios
poco comunes en el ánimo, energía y desempeño de una persona. A
diferencia de los altibajos por los que todas las personas pasan,
los síntomas del trastorno bipolar son graves. Pueden resultar en
relaciones dañadas, desempeño pobre en el trabajo y escuela e
incluso suicidio. Sin embargo, existen buenas noticias: el
trastorno bipolar puede ser tratado, y las personas con esta
enfermedad pueden llevar vidas plenas y productivas.
Más de 2 millones de adultos estadounidenses, o aproximadamente el
1% de la población mayor de 18 años tiene trastorno bipolar. El
trastorno bipolar por lo general se desarrolla tarde en la
adolescencia o en la adultez temprana. Sin embargo, algunas
personas sufren sus primeros síntomas en la niñez, y algunos la
desarrollan más tarde. Por lo general no es reconocida como
enfermedad, y las personas que la padecen pueden sufrir por años
antes de que sea diagnosticada y tratada. Así como la diabetes o la
enfermedad del corazón, el trastorno bipolar es una enfermedad a
largo plazo que debe manejarse con cuidado durante toda la vida de
la persona.
¿Cuáles son algunos síntomas del trastorno
bipolar?
El trastorno bipolar causa cambios de humor dramáticos desde muy
feliz y/o irritado hasta triste y desesperanzado, y viceversa, con
frecuencia con periodos de humor normal entre cada uno. Cambios
severos en la energía y conducta van de la mano con los cambios de
humor. A los periodos de altas y bajas se les llama
episodios de manía y depresión.
Las señales y síntomas de manía (o episodio maniaco)
incluyen:
- Aumento de energía, actividad e inquietud.
- Demasiado feliz, con humor muy bueno y eufórico
- Irritabilidad extrema
- Hablar y pensar muy rápido, saltar de una idea a otra.
- Distracción, no poder concentrarse bien
- Poca necesidad de dormir
- Creencias poco realistas de habilidades y poderes
- Mal juicio
- Gastar dinero a lo loco
- Un periodo duradero de una conducta que es diferente a la
normal
- Incremento en el impulso sexual
- Abuso de drogas, en particular cocaína, alcohol y medicamentos
para dormir
- Conducta provocativa, impertinente o agresiva
- Negar que algo anda mal
Se diagnostica un episodio maniaco si el humor elevado ocurre
con 3 o más de los otros síntomas la mayor parte del día, casi
todos los días por 1 semana o más. Si el humor es irritado, deben
estar presentes 4 síntomas.
Las señales y síntomas de la depresión (o episodio
maniaco) incluyen:
- Humor triste, ansioso o vacío duradero
- Sentimiento de desesperanza o pesimismo
- Sentimiento de culpa, de no valer nada o impotencia
- Pérdida de interés o placer en actividades que alguna vez
disfrutó,
incluyendo el sexo
- Disminución de la energía, un sentimiento de fatiga o de estar
"lento"
- Dificultad para concentrarse, recordar, tomar decisiones
- Intranquilidad o irritabilidad
- Dormir demasiado o no poder dormir
- Cambios en el apetito y/o pérdida o aumento de peso
involuntario
- Dolor crónico u otros síntomas persistentes en el cuerpo que no
son causados
por enfermedad o una lesión física
- Pensamientos de muerte o suicidio, o intentos de suicidio
Se diagnostica un episodio depresivo si 5 o más de estos
síntomas duran la mayor parte del día, casi todos los días por un
periodo de 2 semanas o más.
Un nivel leve o moderado de manía se llama
hipomanía La hipomanía puede sentirse bien para la
persona que la experimenta y puede estar asociada con el buen
desempeño y productividad. Debido a esto cuando los familiares y
amigos aprenden a reconocer los cambios de humor como un posible
trastorno bipolar, la persona puede negar que algo anda mal. Sin
embargo, sin el tratamiento adecuado, la hipomanía puede
convertirse en una manía grave o volverse depresión en algunas
personas.
A veces, los episodios graves de manía o depresión incluyen
síntomas de psicosis (o síntomas psicóticos). Los síntomas
psicóticos comunes son alucinaciones (oído, vista, u otras
sensaciones de la presencia de cosas que en realidad no están ahí)
y falsas ilusiones (creencias falsas y fuertes no influenciadas por
razonamiento lógico o explicadas por los conceptos culturales
normales de una persona). Los síntomas psicóticos en el trastorno
bipolar tienden a reflejar el estado de humor extremo de ese
momento. Por ejemplo, delirios de grandeza, como creer que uno es
el presidente o que se tienen poderes especiales o riqueza
excepcional, pueden ocurrir durante la manía; las ideas de culpa o
de no valer nada, como creer que uno está arruinado y sin un
centavo o que ha cometido un crimen terrible, pueden aparecer
durante la depresión. A las personas con trastorno bipolar que
sufren estos síntomas a veces por error se les diagnostica
esquizofrenia, otra grave enfermedad mental.
Puede ser de ayuda pensar en los varios estados de humor del
trastorno bipolar como una gama o rango continuo. En un extremo
tenemos la depresión grave, luego sigue la depresión moderada y
después humor ligeramente bajo, al que muchas personas pueden
llamar melancolía cuando dura poco tiempo, pero que se llama
"distimia" cuando duran mucho tiempo. Después está el humor normal
o balanceado, seguido por la hipomanía (manía leve o moderada), y
luego manía grave.
Sin embargo, en algunas personas, los síntomas de manía y
depresión pueden presentarse juntas y a esto se le llama estado
bipolar mezclado. Los síntomas de un estado mezclado muchas veces
incluyen agitación, problemas para dormir, cambios importantes en
el apetito, psicosis, y pensamientos suicidas. Una persona puede
tener un humor muy triste y desesperado y al mismo tiempo sentirse
con mucha energía.
El trastorno bipolar puede parecer otro problema diferente de la
enfermedad mental, por ejemplo, abuso de alcohol o drogas, pobre
desempeño escolar y laboral, o relaciones interpersonales tensas.
Dichos problemas en realidad pueden ser señales de un trastorno de
humor subyacente.
¿Cómo se presenta el trastorno bipolar?
Los episodios de manía y depresión por lo general se repiten
durante toda la vida. Entre los episodios, la mayoría de las
personas con trastorno bipolar no tienen síntomas, pero casi un
tercio de la población tiene algunos síntomas residuales. Un
pequeño porcentaje de las personas experimenta síntomas crónicos a
pesar del tratamiento.
Las personas con trastorno bipolar pueden llevar vidas
saludables y productivas cuando la enfermedad es tratada de manera
eficaz. No obstante, sin tratamiento, el curso natural del
trastorno bipolar tiende a empeorar. Con el paso del tiempo una
persona puede sufrir episodios maniacos y depresivos más graves y
frecuentes que cuando apareció la enfermedad. Pero en la mayoría de
los casos, el tratamiento adecuado puede ayudar a reducir la
frecuencia y la gravedad de los episodios y puede ayudar a las
personas con trastorno bipolar a mantener una buena calidad de
vida.
¿Pueden los niños y adolescentes sufrir de trastorno
bipolar?
Tanto los niños como los adolescentes pueden desarrollar
trastorno bipolar. Es más probable que afecte a los niños de padres
que sufren la enfermedad.
A diferencia de muchos adultos con trastorno bipolar, cuyos
episodios tienden a estar más definidos, los niños y adolescentes
jóvenes que tengan la enfermedad
por lo general experimentan cambios de humor muy rápidos entre
depresión y manía muchas veces en el día. Los niños con manía
tienen más posibilidades de estar irritados y propensos a
berrinches que a estar demasiado felices y eufóricos.
Los síntomas mezclados también son comunes en jóvenes con
trastorno bipolar. Los adolescentes mayores que desarrollan la
enfermedad pueden tener episodios y síntomas más típicos parecidos
a los de los adultos.
¿Qué causa el trastorno bipolar?
Los científicos están aprendiendo sobre las posibles causas del
trastorno bipolar por medio de varios tipos de estudios. La mayoría
de los científicos ahora están de acuerdo en que no hay una sola
causa para el trastorno bipolar y que en lugar de eso, muchos
factores actúan juntos para producir la enfermedad. Debido a que el
trastorno bipolar tiende a ser hereditario, los investigadores han
estado buscando los genes específicos -los "componentes
fundamentales" microscópicos del ADN dentro de todas las células
que influyen en cómo el cuerpo y la mente trabajan y se desarrollan
- pasados de generación en generación que pueden aumentar la
posibilidad de desarrollar la enfermedad.
¿Cómo se trata el trastorno bipolar?
La mayoría de las personas con trastorno bipolar - incluso
aquellos con las formas más graves - pueden lograr una importante
estabilización de sus cambios de humor y síntomas relacionados con
el tratamiento adecuado. Ya que el trastorno bipolar es una
enfermedad recurrente, se recomienda mucho y casi siempre se indica
el tratamiento preventivo a largo plazo. Una estrategia que combina
los medicamentos y el tratamiento psicosocial es la mejor manera
para manejar el trastorno al paso del tiempo.
En la mayoría de los casos, el trastorno bipolar se controla
mejor si el tratamiento es continuo que si se interrumpe mucho. Sin
embargo, incluso cuando no hay interrupciones en el tratamiento,
los cambios de humor pueden ocurrir y deben ser reportados de
inmediato al médico. El médico puede evitar un episodio total
haciendo algunos ajustes al plan de tratamiento.
Medicamentos
Los medicamentos para el trastorno bipolar son recetados por
médicos psiquiatras con experiencia en el diagnóstico y tratamiento
de trastornos mentales. Aunque los médicos de atención primaria que
no se especializan en psiquiatría también pueden recetar estos
medicamentos, se recomienda que las personas con trastorno bipolar
vean a un psiquiatra para el tratamiento.
Tratamiento de depresión bipolar
Las investigaciones muestran que las personas con trastorno
bipolar están en riesgo de cambios a manía o hipomanía, o de
desarrollar ciclos rápidos, durante el tratamiento de
antidepresivos. Por consiguiente, generalmente se requieren los
medicamentos "estabilizadores del humor", solos o en combinación
con antidepresivos, para proteger a las personas con trastorno
bipolar de sufrir este cambio.
Tratamientos psicosociales
Además de los medicamentos, los tratamientos
psicosociales-incluyendo ciertas formas de psicoterapia (o terapia
"hablada")-son útiles para proporcionar apoyo, educación y
orientación a personas con trastorno bipolar y a sus familias. Los
estudios muestran que las intervenciones psicosociales pueden
aumentar la estabilidad emocional, reducir las hospitalizaciones y
mejorar el desempeño en varias áreas. Un psicólogo, trabajador
social o consejero autorizado por lo general proporciona estas
terapias y con frecuencia trabaja junto con un psiquiatra para
monitorear el progreso del paciente. El número, la frecuencia y el
tipo de sesiones debe basarse en las necesidades de tratamiento de
cada persona.
Una enfermedad de largo plazo que puede ser tratada de
manera efectiva
A pesar de que los episodios de manía y depresión por naturaleza
aparecen y desaparecen, es importante comprender que el trastorno
bipolar es una enfermedad a largo plazo que actualmente no tiene
cura. Mantenerse en el tratamiento, incluso en buenos momentos,
puede ayudar a mantener la enfermedad bajo control y reducir la
posibilidad de tener episodios recurrentes y peores.
Síntomas
La fase maníaca
La experiencia de la manía varía de una persona a otra. Pero hay
algunos síntomas de la etapa maníaca del trastorno bipolar que la
mayoría comparte:
- Disminución de la necesidad de dormir, o sentirse descansado
después de poco
sueño.
- Incremento en la actividad, pensamientos acelerados, habla y
energía
excesivas.
- Irritabilidad extrema
- Incremento en el impulso sexual
- Juicio alterado y mala toma de decisiones
- Creencia excesiva en poderes y habilidades
- Participación excesiva en actividades placenteras con un alto
riesgo de
consecuencias dolorosas, tales como: rachas de compras,
indiscreciones sexuales,
robo de tiendas, inversiones de negocios poco recomendables.
- Excesivos sentimientos de bienestar
El poeta Teodoro Roethke describió la experiencia
maníaca de esta forma:
"Sin razón alguna me empecé a sentir muy bien. De pronto supe
cómo entrar en la vida de todo lo que me rodeaba. Supe cómo se
sentía ser un árbol, una brizna de pasto, incluso un conejo. No
dormía mucho. Simplemente caminaba por todos llados con este
maravilloso sentimiento. Cierto día pasaba yo por un restaurante
cuando de pronto supe cómo se sentía ser un león. Entré al lugar y
le dije al hombre tras el mostrador, 'Tráigame un bistec. No lo
cocine. Solo tráigalo. Así que él me trajo un bistec crudo y empecé
a comerlo. Los demás clientes me observaban, repugnados. Y empecé a
notar que quizá aquello era algo extraño. Así que…
dije, 'Me siento demasiado bien. Ayúdenme a acabar con esto'. Así
que me metieron en hidroterapia."
- DeTouched With Fire: Manic-depressive Illness and
the Artistic
Temperament, por Kay Jamison
La fase depresiva
La fase depresiva del trastorno bipolar puede ser igualmente
devastadora, incluyendo síntomas tales como:
- Disminución de la energía o incremento en la fatiga casi todo
el día, todos
los días
- Sentimientos de tristeza, desesperanza, vacío, pesimismo,
culpa
- Dificultad para concentrarse
- Pérdida de interés en actividades que previamente eran
placenteras
- Pérdida importante del apetito o cambios de peso.
- Pérdida del deseo sexual
- Cambios en los patrones de sueño
- Dificultades de memoria
- Pensamientos sobre muerte o suicido, o planes o intentos de
suicidio
(quienquiera que tenga estos síntomas deberá buscar ayuda
inmediatamente)
Un paciente masculino con trastorno bipolar describe su
fase depresiva:
"Es como estar en el fondo de un pozo muy oscuro y no poder
salir. La gente me dice que pasará, y yo sé que así será, pero
cuando estoy deprimido, realmente deprimido, no lo veo. Todo sobre
mí y mi vida se siente como un fracaso total...
No hay esperanza en la vida y parece no haber razón para
continuar."
Los ciclos de manía y depresión pueden variar ampliamente e
indicar diferentes formas del trastorno. Algunos de los patrones
más comunes incluyen:
- Tres o cuatro episodios depresivos que ocurren antes de un
episodio maníaco.
- Menos manías pero depresiones más largas con el paso de los
años.
- Tipo Bipolar II: episodios de depresión y una forma menos
intensa de manía
conocida como hipomanía.
- Rápidas ocurrencias cíclicas, caracterizadas por cuatro o más
episodios por
año.
- Estados maníacos y depresivos ocurriendo al mismo tiempo,
llamados estados
mixtos, usualmente caracterizados por irritabilidad.
Algunas personas experimentan una combinación de estos patrones,
como en el
caso de un paciente femenino con trastorno bipolar:
"Yo soy lo que llaman 'un caso de ciclos rápidos', lo que
significa que tengo frecuentes periodos de altas y bajas. A veces
ocurren al mismo tiempo. En un minuto puedo estar en mi casa, mi
propio y seguro lugar personal, bailando música hermosa alrededor
de la habitación, sintiéndome en la cima del mundo. El
siguiente minuto puedo estar acurrucada en una esquina, llorando
incontrolablemente."
Pero una vez que usted tiene el trastorno, el tomar ciertas drogas
puede activar los síntomas del mismo. Por ejemplo, el alcohol puede
llevar a un episodio depresivo, la cocaína puede iniciar o empeorar
un episodio maníaco y un antidepresivo tomado solo, puede hacer a
alguien pasar de depresión a manía si
dicho medicamento no está balanceado con un estabilizador de
estados de ánimo,
tal como litio o Depakot.
Tratamiento
Porque la gente con trastorno bipolar frecuentemente niega que
algo pueda estar mal, convencerla de recibir un tratamiento puede
ser difícil. Si se sospecha un trastorno bipolar, es importante
para el paciente obtener un tratamiento efectivo tan pronto como
sea posible, porque el trastorno bipolar no tratado tiende a
empeorar. Y debido a que el trastorno bipolar puede desarrollarse
en varias formas, es importante obtener el diagnóstico de un
psiquiatra o psicólogo.
Terapia
En conjunto con los medicamentos, la terapia puede ayudar a una
persona con trastorno bipolar y a su familia. Educación, apoyo y
guía pueden ayudar. Si las drogas y el alcohol están de por medio,
el tratamiento generalmente incluye ayuda para superar estas
adicciones. La terapia familiar puede ayudar a la familia a tratar
con los efectos que el trastorno ha tenido en sus vidas.
Terapia del comportamiento cognitivo
La Terapia del Comportamiento Cognitivo puede ayudar a quienes
padecen trastorno bipolar a:
- Controlar mejor el estrés; reducir las posibilidades de que
este genere un
episodio de estado de ánimo.
- Resolver mejor los problemas, permitiéndole a los pacientes
mantener sus
vidas relativamente intactas aún con cambios bruscos de
humor.
- Identificar anticipadamente los signos de advertencia de
depresión y manía,
permitiéndole a los pacientes tomar pasos preventivos para
aminorar el impacto
de los cambios bruscos de humor.
- Aceptar tomar medicamentos (con menores creencias negativas
sobre los
mismos, es más posible que los tomen con mayor confianza y mejoren
sus
resultados.)
- Encontrar propósito y significado en una vida en la cual el
trastorno
bipolar juega un papel.
Terapia electroconvulsiva (TEC)
Para los casos raros en los que una persona con trastorno
bipolar experimenta una severa depresión y no responde a los
medicamentos, la terapia electrocompulsiva es un seguro y efectivo
tratamiento alternativo. Antes de recibirlo, se les da a los
pacientes anestésicos y relajantes musculares. En un estudio, dos
tercios de los pacientes que recibieron terapia electroconvulsiva
reportaron que ir al dentista es más perturbador que la TEC.
Medicación
Los medicamentos diseñados para estabilizar estados de ánimo son
casi siempre
usados para tratar el trastorno bipolar. Incluso sus formas más
severas responden bien a los medicamentos. Algunos de ellos,
incluyendo el litio, Tegretol y valproato, han sido exitosos en el
tratamiento del trastorno afectivo bipolar.
Preguntas frecuentes
Mi padre fue diagnosticado como maníaco-depresivo. ¿Eso
significa que
yo también tendré trastorno bipolar?
El trastorno bipolar tiende a ser hereditario. Si usted tiene un
miembro de familia inmediato con el trastorno, sus posibilidades de
padecerlo también aumentan, pero aún es probable que usted no
desarrolle el trastorno bipolar. El riesgo mayor es que ambos
padres suyos tengan una enfermedad bipolar. Esto aumenta su riesgo
de desarrollar la enfermedad hasta un 70 por ciento. Pero no se
desespere. Estar preparado para tratar con los síntomas y obtener
el tratamiento apropiado es la mitad de la batalla contra la
enfermedad. Usted puede salvaguardarse evitando drogas y alcohol,
obteniendo consejo para aprender a reducir su estrés y
desarrollando un buen sistema de apoyo social fuera de su
familia.
Mi hermana ha estado actuando extraño últimamente -
duerme poco, pero
se ve hiperactiva. Después se deprime y actúa como si el mundo la
hubiera
abandonado. ¿Qué puedo hacer yo?
Pregúntele si todo está bien. Dígale que se preocupa por los
cambios que ha notado en ella recientemente. Si la escucha,
sugiérale hablar con un consejero o
con su médico de cabecera. Ofrézcase a ir con ella a solicitar
apoyo moral.
No se sorprenda si ella niega que no hay nada malo. Si así sucede,
hable con otros miembros de la familia y amigos. Es muy posible que
ellos también hayan
notado que algo anda mal. Cuando hable con ellos, discuta un plan
para ayudarla,
incluyendo una evaluación por parte de un psiquiatra o psicólogo
tan pronto como
sea posible.
¿Puede alguien con trastorno bipolar llevar una vida
bastante
normal?
Sí. Muchos de los tratamientos disponibles para la gente que
padece trastorno
bipolar son bastante efectivos. El tratamiento más efectivo
típicamente consiste
en medicamentos y psicoterapia. En colaboración con un psiquiatra
y un psicoterapeuta, las personas con trastorno bipolar aprenden a
volverse conscientes de las situaciones y eventos que provocan un
episodio maníaco o depresivo. Aprenden nuevas habilidades para
afrontar el problema, incluyendo la identificación de situaciones
en las que sea necesario ajustar su medicamento.
Recursos
Agencias y líneas de atención telefónica
Alianza de Apoyo para la Depresión y el Trastorno Bipolar
(Depression and
Bipolar Support Alliance)
730 N. Franklin St., Suite 502
Chicago, IL 60610
(800) 826-3632
http://www.ndmda.org
Alianza Nacional para el Enfermo Mental (National Alliance for
the Mentally
Ill)
Colonial Place Three
2107 Wilson Blvd., Suite 300
Arlington, VA
22201-3042
(800)
950-NAMI
http://www.nami.org
Instituto
Nacional de la Salud Mental (National Institute of Mental
Health)
6001 Executive Blvd.,
Room 8184, MSC 9663
Bethesda, MD 20892
(301) 443-4513
(800) 647-2642(línea de información automatizada)
http://www.nimh.nih.gov
Libros
Jamison, Kay, An Unquiet Mind. Vintage, 1995.
Jamison, Kay, Touched With Fire: Manic-depressive Illness and
the Artistic
Temperament. Free Press Paperbacks, 1993.